Harry Clarke
Irlanda, 1889–1931
En las postrimerías del Art Nouveau creó su arte el irlandés Henry Patrick Clarke un artista especializado en vidrieras e ilustración de libros.
Clarke nació en Dublín. Su padre era decorador de iglesias (con empresa: Joshua Clarke & Sons), por lo que se crió viendo vidrieras en la católica Irlanda. Como con el Art Nouveau (y todo el rollo revoluciobario del Arts & Crafts) se pusieron de moda las «artes menores», Clarke pudo considerar lo que hacía Arte con mayúsculas.
Se convirtió en poco tiempo en el mejor vidrierista de Irlanda, ganando todas las medallas de oro en la categoría de vidrieras desde 1910. Hasta expuso en 1914 en el Louvre de París.
Clarke también trabajó como ilustrador de libros. Cuentos de hadas de Hans Christian Andersen, Cuentos de misterio e imaginación de Edgar Allan Poe, Cuentos de hadas de Perrault, Fausto de Goethe…
Su estilo era novedoso. Oscuro, detallista, muy ornamental, elegante, sofisticado… Al mismo tiempo era grotesco, excesivo, macabro… Su referente era Aubrey Beardsley.
Con el tiempo, Harry Clarke se convirtió en un maestro ilustrador y vidrierista que influyó no solo en el arte irlandés, sino en el europeo. Incluso trascendió décadas. En los años 60 su obra fue tenida en cuenta por los hippies para carteles de rock y demás estética contracultural.