Rex Whistler
Reino Unido, 1905–1944
Reginald (Rex) Whistler fue un artista británico que, a pesar de su talento, no es demasiado conocido. Quizás sea porque su obra no abunda en los museos de arte tradicionales. Más bien está en museos militares del Reino Unido y sobre todo en mansiones particulares.
Pese a sus orígenes humildes, Rex se codeaba con la alta sociedad inglesa. Además de amigos pijos, tenía talento a raudales y además de pintarlos a ellos y a sus horribles familias, acabó diseñando publicidad para grandes marcas como Guinness y Shell, vestuarios para teatro e incluso lujosa porcelana Wedgwood.
Pintó murales en mansiones, excelentes retratos y se iba a tomar algo con la clasista jet set británica. Hasta ese punto llegaba su carisma.
Era un Charming man, elegante, ingenioso y muy juerguista. Tuvo relaciones con seres humanos de ambos sexos y fue un bohemio de los años 20 londinenses, miembro del célebre círculo aristocrático y artístico conocido como los Bright Young Things. Todas las noches bebían, además de ginebra casera en cantidades industriales, unos Sidecars (coñac, licor de naranja y unas gotas de limón), White Lady (gin, triple seco y limón), Hanky Panky (gin, vermut y un toque de Fernet).
Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial Rex Whistler, de 35 años, dejó los cóctels y se alistó, sirviendo a su país en un tanque. Por lo visto, llevaba un cubo colgado del lateral del acorazado para sus pinceles. No dejó de pintar.
El 18 de julio de 1944, Whistler moría en batalla contra la escoria nazi cerca de Caen, Normandía.