
Fuego en Londres
London's Burning!
Ya los cantaban The Clash en su primer disco: ¡Londres está ardiendo!.
Aunque en esta época era por otros motivos.
El paisajista romántico John Constable, hijo de molinero que se hizo artista casi por accidente al ver un cuadro de Claudio de Lorena, el primer paisajista puro de la historia del arte, quiere aquí ser un poco como su archi-enemigo JMW Turner y muestra el incendio en las Casas del Parlamento que él mismo presenció la noche del 16 de octubre de 1834.
Con un poco de negro y algo de grises, además de un calurosísimo naranja ardiente, Constable hace magia con sus pinceladas y muestra de manera asombrosa el skyline nocturno de la ciudad de Londres sólo iluminado por el fuego y la luz de la luna.
Constable no era de meterse en el ojo de la tormenta para vivirlo todo en primera fila como tenía fama Turner. Él era más bien de ver las cosas a cierta distancia, sin dramas. Y precisamente ese punto de vista lejano y elevado, subraya todavía más lo espectacular, como el viejo cine de catástrofes.
Por supuesto, Turner también haría su propia versión del incendio, más cercana, dramática y visceral. En su pintura casi podemos sentir las llamas en nuestra cara. En esta de Constable, podemos oler el humo a la distancia y ver la magnitud del desastre.
Eran dos formas radicalmente distintas de ver el paisaje. Y eso que los dos eran románticos. Eso demuestra lo heterogéneo que fue ese movimiento que exaltaba la libertad individual.
John Constable