Giovanni di Paolo
Italia, 1399–1482
Giovanni di Paolo di Grazia fue quizás el pintor más importante de la escuela sienesa en la transición entre el gótico y el renacimiento. Al artista le gustaba la línea, y se nota. Lo deja claro en sus dibujos/pinturas/ilustraciones.
Con clara influencia del llamado gótico internacional, Giovanni empezó a usar arquitecturas, geometrías, perspectivas y demás innovaciones que se empezaban a introducir en el arte italiano de XV. Eso de lo que hablaba el matemático (y hombre del renacimiento, nunca mejor dicho) Leon Battista Alberti, empezaba a calar en los talleres italianos.
Pese a intentar acercarse al naturalismo que empezaba a llevarse de moda, el arte de Giovanni se caracteriza por el uso de figuras bastante alargadas y cierta atmósfera de ensueño, a veces rozando incluso lo onírico. También hay mucho de expresionista en el tratamiento de sus escenas más escabrosas. Es quizás un arte bastante arcaico para la época, pero precisamente eso le da tanto encanto.
También llama la atención lo minuciosa que es su forma de mostrar el paisaje, con plantas, flores y detalles muy cuidados en sus geniales jardines que ambientaban muchas de sus escenas. También sus arquitecturas, con las que define muy bien dónde situar historias de santos. Quizás es por que di Paolo era miniaturista para los frailes dominicos de Siena.