
Decapitación de san Juan
Lo medieval se acaba.
La escuela sienesa del siglo XV tiene en Giovanni di Paolo a su artista más importante. Este señor, criado artísticamente en el tardogótico, dio un paso adelante para adentrase en esa nueva pintura que estaba eclosionando en Italia. El renacimiento usaba arquitecturas en perspectiva, geometrías y demás innovaciones que di Paolo fue introduciendo, aunque, como vemos, muy a su manera.
Este panel formaba parte de la parte inferior de un retablo, una serie de varias tablas que narraban de forma secuencial —casi como un cómic— la vida de San Juan Bautista y en él podemos observar el muy característico estilo del artista sienés.
Pese a intentar acercarse al naturalismo que empezaba a llevarse de moda, el arte de Giovanni aún está habitado por figuras bastante alargadas y cierta atmósfera de ensueño, a veces rozando incluso lo onírico. También hay mucho de expresionista en el tratamiento de sus escenas más escabrosas. Es quizás un arte bastante arcaico para la época, pero precisamente eso le da tanto encanto.
Giovanni plasma con enorme intensidad y truculencia el momento en el que el verdugo ejecuta el mandato de Herodes Antipas y no tiene ningún problema en representar la cabeza del santo ya separada del cuerpo. Una figura la va a colocar en una bandeja. La sangre sale a borbotones de ese cuerpo en la ventana. Un surrealista escenario con arcos apuntados y almenas que iban a pasar de moda en breve.
Giovanni di Paolo