
Bitelchús con el estómago revuelto
Un dolor de Barriga a lo Burton.
Existe mucho de Historia del Arte en Tim Burton y en su invención con el personaje de Beetlejuice. En esta especie de demonio o criatura muerta, el estadounidense no sólo hace humor negro y crítica, sino sienta unas bases del gótico moderno y del expresionismo alemán que tanto le influenció.
En este boceto elegido y dibujado sobre los años noventa aparece Beetlejuice o Bitelchús, con su vestimenta tradicional y protagonista de sus películas. Es decir, el traje de rayas, el pelo alborotado, la cara pálida y una expresión entre lo perturbador y lo cómico. Pero lo más interesante está en cómo Burton lo representa mediante el dibujo. Alarga el cuerpo, exagera las extremidades y deforma las proporciones, convirtiendo al personaje en una especie de caricatura humana. Los ojos, grandes y expresivos, y las facciones exageradas hacen que transmita personalidad incluso sin necesidad de movimiento.
Por si fuera poco, el cineasta y dibujante, lleva más al límite el cuerpo deformado del personaje, simulando un estómago revuelto. Sin embargo, querido lector, la gastroenteritis para Burton no es ir al baño, sino una batalla entre el personaje y su estómago, cansado de tanta comida del inframundo. De esta peculiar lucha nace una criatura aún más extraña, como si el propio estómago de Bitelchús hubiera decidido cobrar vida y revelarse contra su dueño. El lobo de su vientre muestra algo más que un simple estómago complicado.
Tim Burton, el artista incomprendido desde sus libretas hasta tu cine más cercano
Tim Burton