
Los bebedores
(según Daumier)
Causa y a la vez solución de los problemas.
Van Gogh era fanático de Honoré Daumier, artista que lo marcó por su realismo que iba mucho más allá de la realidad. Daumier solía retratar escenas cotidianas y con ellas criticaba la sociedad de su época. Esa mordacidad y sarcasmo, los múltiples matices de su obra, el retrato exagerado, su asombroso ojo para la crítica… Por eso el arte de Daumier estaba siempre de actualidad, incluso cuando llevaba años muerto.
Como ya vimos en carias ocasiones en esta web, Van Gogh era capaz de reinventar obras ajenas con su mirada única. Sabía interpretar el arte de otros artistas, respetando su esencia y a la vez hacerlo suyo. Era inevitable meter su sensibilidad.
Aquí Van Gogh roba la obra de Daumier y convierte a sus hombres bebiendo en un bar en un cuadro vibrante con colores alucinantes. Ya no hablemos de las típicas pinceladas de Vincent, que son pura expresión.
Cuando pintó esto, Van Gogh tenía sus problemillas con el alcohol. Y ese amor/odio del alcohólico por la causa y a la vez solución de sus problemas casi lo podemos ver retratado en esta obra que transmite camaradería, alegría y belleza, pero también melancolía y cierto desasosiego. Una bipolaridad 100% Vincent.