Martha Rosler
Estados Unidos, 1943
Martha Rosler es una artista feminista cuyo trabajo fue pionero en cuanto a los temas que nos interesan hoy. A través de múltiples medios, reflexiona sobre las dinámicas sociales desiguales, la relación entre lo privado y lo público, el género, los medios de comunicación y la guerra. Imaginaos si llevaba la delantera que, ya en el 1989, empezó a trabajar con personas sintecho, artistas, activistas, abogados y urbanistas en proyectos sobre la falta de vivienda, la gentrificación y la construcción del entorno en el que vivimos.
La relación entre el arte y la política ha sido su preocupación desde joven. Además de su implicación en el movimiento feminista, participó en protestas en favor de los derechos civiles en Estados Unidos y contra las armas nucleares.
Rosler se define a sí misma como artista conceptual y ha trabajado con todos los medios que ha tenido a su alcance: fotografía, vídeo, escultura, instalaciones, performance, collage… Empezó sus andanzas realizando fotomontajes críticos, como Body Beautiful, Beauty Knows No Pain (1966 – 1972) y House Beautiful: Bringing the War Home (1967 – 1972), en los que relaciona y cuestiona los estereotipos de género y la representación mediática de la guerra. Además, fue una artista pionera en usar el vídeo como herramienta de análisis sociopolítico en la década de 1970. Paralelamente, ha desarrollado una carrera como profesora y escritora tanto en su país natal como en el resto del mundo.
A lo largo de su trayectoria se ha construido como una autora inquieta que considera el arte como una fuerza de cambio social. Su obra incita a los espectadores a reconsiderar las situaciones cotidianas desde un prisma crítico, desentrañando las estructuras de poder que hay escondidas en ellas. A través de estos momentos de desestabilización de la realidad, donde adquirimos una nueva conciencia, Rosler nos anima a reconsiderar las cosas «tal y como son» y a llegar a reconocer que el cambio es posible.