
Baño por la tarde
Húmedo sobre húmedo.
Bajo la alargada sombra de Anders Zorn se cobijó este pintor realista y más tarde impresionista, que al final, como Zorn, también resultó ser todo un experto en el noble género del desnudo, en concreto el subgénero de bañistas, tema profusamente utilizado a lo largo de la historia del arte.
Ivar Kamke descubrió un día la técnica de húmedo sobre húmedo (también conocida como alla prima), que como bien dice su nombre se trataba de pintar sobre pintura todavía húmeda. Desde entonces cambió su estilo drásticamente: soltó la pincelada a tope, se dejó llevar por la luz y empezó a vivir y a crear au plein air… se había vuelto un miembro del Impresionismo sueco.
Esa forma de pintar alla prima tenía ventajas y desventajas. La mayor desventaja era sin duda la dificultad: hay que ser bastante virtuoso y muy rápido para que quede bien… Al parecer, Kamke lo era. La ventaja: esa luminosidad y ese color tan intensos que vemos en este cuadro que lleva el concepto de pincelada suelta a otro nivel. Y como por arte de magia, la luz se convierte en color y el color en luz.
A todo el mundo le gustaban los cuadros de desnudos y bañistas de Kamke, sobre todo porque conseguía que la luz del sol incidiera sobre la piel mojada, dando ese efecto maravilloso.