
Bodegón con manzanas
Ejemplo de buen gasto público.
«Quería escribir como Cezanne pintaba. Cezanne empezaba con todos los trucos. Después destruía todo y empezaba de verdad».
Ernest Hemingway, París era una fiesta.
Tanto Cézanne como Hemingway siempre abogaron por eliminar lo superfluo para llegar a la estructura esencial de las cosas. Muchas veces en arte hay que desaprender lo aprendido, despojarse de los artificios —por mucho cariño que les tengas— y buscar la honestidad. En arte hay que ser uno mismo, le guste a quién le guste.
Estas siete manzanas son un ejemplo de esta eliminación de artificios innecesarios. Es un bodegón casi futurista. Nadie hacía este tipo de cuadros tan modernos. Cézanne las coloca en una mesa de madera reduciéndolas prácticamente a formas geométricas puras, sin seguir ninguna regla de la pintura clásica (o más bien transgrediéndolas todas). Las siete manzanas son libres en cuanto a composición, cromatismo, luz y pincelada. Flotan libres en ese fondo ambiguo.
Su colega Degas compró esta maravilla por 100 francos en enero de 1896. Cuando se subastó el contenido del taller de Degas en marzo de 1918, la pintura pasó a manos del influyente economista británico John Maynard Keynes, la pesadilla de los neoliberales y los economistas homófobos.
Keynes se fue a Francia en plena Guerra Mundial para hacerse con obras maestras para la Tate o la National Gallery. Durante la subasta se oían bombas cayendo muy cerca, así que casi todo el mundo se fue de ahí. Keynes aguantó el tipo y con —como no— pasta pública inglesa, se hizo con verdaderas gangas como esta por 700 pavos.
Como anécdota, decir que de vuelta al Reino Unido, Keynes pasó por Sussex, donde vivía en una granja su amante Duncan Grant con la hermana de Virginia Woolf y algún moderno más del círculo de Bloomsbury. Pero como había demasiado barro en el el camino a la granja y Keynes no podía cargar todo el equipaje, dejó este Cezanne en el suelo embarrado, bajo unos matorrales a un kilómetro de la casa. Se pasarían a recogerlo después.
Paul Cézanne