
El valle de los naranjos
La Vall dels Tarongers. Biniaraix (Mallorca)
Mallorca es hoy una isla carcomida por el turismo desmesurado. Los turistas lo joden todo, y ahí me incluyo. Porque ahora los pobres también podemos viajar… antes sólo se lo podían permitir Willie Fogg y alguno más, por lo que evidentemente los nativos podían vivir tranquilamente y todo era más auténtico.
Auténtico como en la época de Rusiñol, que en 1901 se hizo un viajecito a Mallorca, donde pudo comprobar la belleza del paisaje balear y sentir la luz y el colorido del Vall dels Tarongers, el valle de los Naranjos. Parecía un jardín del Edén todavía virgen bañado por el sol mediterráneo que tanto gustaba a estos pintores.
Antes de todo ese turismo masivo, la gente del valle de Sóller vivía del cultivo de la naranja, ya desde tiempos inmemoriales. En el XIX, dejó ese cultivo de ser un mercado local y se exportó el producto a toda Europa. Cuando Rusiñol visitó el lugar, el valle resplandecía con el color vivo de estos cítricos. Normal que quisiera retratarlo.
Rusiñol pinta este enclave de la Sierra de Tramontana empapado en colores cálidos, con el pueblecito de Biniaraix al fondo tostado por el sol, un pueblo que cualquier día es barrido por el turismo y la adquisición de bienes inmuebles a cascoporro por vaya usted a saber quién.