
Mujer reclinada sobre una piel de leopardo
Cat People.
República de Weimar, años 20. No puede haber un lugar más decadente en todo Occidente. Una olla a presión de todo tipo de culturas, nuevas y peligrosas ideologías, los más variados y extraños experimentos artísticos y un verdadero catálogo de comportamientos estrafalarios. Un zoo humano en el que por supuesto no pueden faltar los felinos.
Gente gato como esta mujer que retrata el retratista perfecto para ese momento y ese lugar: Otto Dix.
Como un reportero de guerra (y guerra vio bastante) Dix tiene la audacia de captar a una mujer pantera que acaba de ver a su presa, que quizás somos nosotros. Reposa la cara sobre su mano, entre pensativa y despreocupada.
Se trata de la actriz Vera Simailova, que ya pasaba de los 60 años, tendida en una pose retorcida sobre una manta de leopardo, afilando sus garras para su próxima merienda. No es un desnudo, pero es mucho más explícito. Ella nos enseña un poco de liguero y su mirada fija en nosotros y un poco estrábica es casi obscena.
Al fondo, en la penumbra y casi como contraste al felino, aparece un perro monstruoso que parece estar protegiendo a su ama de las miradas sucias que habitan en la sordidez de la noche berlinesa.