
Niño en la playa
Sorollaexploitation.
Hijo del ilustre pintor valenciano José Benlliure Gil, José Benlliure Jr. nació en Roma, ya que su padre fue director de la Academia Española de Bellas Artes ahí. Por eso, José Jr.recibió el sobrenombre de Peppino.
En Roma, Peppino Benlliure conocería a otro ilustre paisano de su tierra natal. Nada menos que Joaquín Sorolla, que ya era una auténtica estrella internacional. Bajo el ala de semejante icono, Peppino progresaría en su carrera, sobre todo cuando se fue a Valencia en 1913.
Muchos dirán que el discípulo copiaba a su mentor. Pero si nos fijamos bien, veremos como Benlliure tenía voz propia. No era un simple Smithers del maestro, y se ve claramente que llevaba más allá las búsquedas artísticas de Sorolla. Aunque es inevitable que por estilo y por lugar de creación, sus obras se parezcan tanto.
Este pequeñísimo esbozo (21 x 26 cms), fue pintado en un santiamén en cualquiera de las luminosas playas de los alrededores de Valencia. En él vemos cosas de Sorolla (sobre todo la temática de niños bañándose con pieles mojadas brillando al sol), pero también cosas de su propio vuelo pictórico. Peppino va más allá del Impresionismo o incluso del Postimpresionismo, con manchurrones de color que ni el mismísimo Sorolla tenía la audacia de construir. Hay algo muy matérico en estas pinturas, donde Benlliure no solo juega con la luz y el color, sino también con las propiedades del óleo. Aunque parezca un experimento, un boceto. La obra está abigarradamente enmarcada con toda legitimidad en el museo de la tierra de sus orígenes.
Esa pinceladas de tan refrescante plasticidad que nos dan una idea del tipo de arte al que se estaba dirigiendo el bueno de Peppino. Pero esto se truncó de golpe: cuando Peppino parecía que empezaba a despegar, una tuberculosis segó su vida y su carrera con sólo 32 años.
Peppino Benlliure