
Retrato de Olga von Hartmann
El Múnich expresionista.
En este retrato, Gabriele Münter inmortaliza a Olga von Hartmann (San Petersburgo, 1885 -– Santa Fe, 1979), cantante de ópera y figura destacada en los círculos artísticos de principios del siglo XX. Olga, casada con el compositor ruso Thomas von Hartmann, formó parte del vibrante entorno cultural de Múnich, donde frecuentaba las reuniones artísticas organizadas por Marianne von Werefkin, en las que también participaban Münter y Kandinsky.
El cuadro combina una composición sencilla con una intensidad emocional que refleja tanto la elegancia como la fortaleza de su modelo. Los contornos oscuros que enmarcan la figura y los colores ricos y luminosos son característicos del estilo de Münter en este periodo, cuando su enfoque expresionista alcanzó madurez.
El retrato no solo destaca la conexión personal entre Münter y Olga, sino que también evidencia el papel de las mujeres en los círculos creativos de la época. Como Olga, Münter también desafió las convenciones sociales, buscando su lugar en un mundo artístico dominado por hombres. Este retrato es un testimonio de los vínculos personales y profesionales que unieron a estas dos mujeres en un momento en el que el arte era tanto una forma de expresión como una herramienta para redefinir las fronteras de género y creatividad.
Una obra que encapsula el espíritu colaborativo e innovador de la Múnich expresionista.