Fritz Eichenberg
Alemania, 1901–1990
Fritz Eichenberg fue un ilustrador y grabador alemán–estadounidense. Hijo de una familia judía situada en Colonia, desde muy joven fue testigo de la destrucción en su hogar originada por la Primera Guerra Mundial, hecho que provocó el despertar de sus sentimientos antibélicos que veremos en algunas de sus obras a lo largo de toda su trayectoria artística, denunciando la violencia y las injusticias.
Comenzó su formación trabajando en la misma Colonia, primero como aprendiz de impresor, y unos años más tarde se fue a vivir a Berlín para iniciar allí su carrera como artista, que inauguró realizando ilustraciones para libros y periódicos.
Diez años después, en 1933, con el ascenso de Adolf Hitler al poder, Eichenberg, ya con esposa e hijos y siendo abiertamente un crítico de la ideología nazi, decidió que lo mejor para él y su familia era marcharse rápidamente de Alemania, por lo que acabaron emigrando a Estados Unidos.
Se establecieron en Nueva York, y Eichenberg, siempre un buscavidas, no tuvo problema para encontrar trabajo. Primero fue profesor; se dedicó a enseñar arte en diversas instituciones, como por ejemplo el Instituto Pratt, y consiguió convertirse en el jefe del departamento de artes en la Universidad de Rhode Island. Además, tuvo una prolífica carrera como ilustrador de libros, especializándose en novelas y literatura caracterizadas por conflictos emocionales o espirituales extremos, cuanto más dramatismo mejor, era lo que más le atraía. Ilustró las obras de grandes artistas clásicos: las hermanas Brontë, Edgar Allan Poe, Dostoievski o Tolstoi.
Más allá del mundo literario, también fue un gran colaborador de la célebre revista The Nation, en la que aparecían muy a menudo sus ilustraciones. En la actualidad lo recordamos como un gran ilustrador con un estilo oscuro, dramático y con obras cargadas de una connotación social y satírica. Usó su arte para abordar temas políticos, culturales y sociales de todo tipo.