
Blancanieves se traga la manzana envenenada
Cuentos de hadas.
La desaparecida Paula Rego vuelve a uno de sus temas fetiche, el de Blancanieves, siempre con su icónico vestido Disney, aunque muy alejada de ese ideal de belleza al que la malvada multinacional nos tiene acostumbrados. Y siempre representándola en situaciones descontextualizadas, anacrónicas o ambigüas donde el cuento de hadas se convierte en algo mucho más sórdido (aunque cierto es que el Schneewittchen original de los Grimm es bastante crudo). Aquí la muestra en su apartamento, en un momento íntimo de mantita y sofá.
Rego usa a Blancanieves y su tensa situación con la madrastra para hablar de las complejas relaciones familiares y sociales de algunas mujeres, de violencia, de peligro constante… De conflictos intergeneracionales que acaban en tragedia. De infantilizar a mujeres adultas como protección ante ese constructo ubicuo llamado patriarcado.
Blancanieves agoniza, ahogándose tras haber comido manzana envenenada que le dio su madrastra. Estaba tranquilamente en el sofá de su casa y acaba de ser traicionada por una persona en la que en teoría tenía que confiar. Y en ese momento trascendental se sujeta con pudor las faldas, no vaya a ser que se le vean las bragas. No vaya a ser que entre el príncipe azul y la vea de forma poco casta.
Aunque algo nos dice que en ese apartamento el príncipe ni está ni se le espera.
Paula Rego