
Gamin
Ternura como lucha contra el racismo.
Gamin, en francés, es el término que designa a los niños de la calle. Con esta obra, realizada en la década de 1920, Augusta Savage retrata a un muchacho con gorra ladeada y gesto vivaz, conocido popularmente como «el chico del periódico».
El modelo fue su sobrino, Ellis Ford. Él y su familia se habían instalado en casa de Augusta Savage refugiándose después de perder su casa, en Florida, en un huracán. Lejos de construir una imagen estereotipada, Savage ofrece retrato cercano y afectuoso, que funciona como contrapunto a las representaciones despectivas de la juventud negra extendidas en la cultura estadounidense de la época.
La pieza muestra a un joven reconocible y cotidiano, sin dramatismo ni caricatura. El busto, en una ligera torsión e inclinación, muestra un estilo académico moderno. La ternura del gesto y la naturalidad de la pose permiten imaginarlo como cualquier chico del barrio: alguien que juega en el parque o podría ser amigo de un hermano. En ese enfoque reside su fuerza política: propone una visión de la negritud no centrada en el sufrimiento, sino en la dignidad, la humanidad y la alegría.
Y así es como un gesto de ternura se convierte en un elemento de lucha contra el racismo.
La composición se articula mediante una ligera torsión y la inclinación de la gorra, que rompe la frontalidad estricta y aporta dinamismo. El modelado es delicado pero firme: Savage trabaja con especial atención las superficies del rostro, suavizando transiciones en mejillas y frente, mientras acentúa ciertos planos —nariz, pómulos, comisuras— para captar la luz y dar viveza a la expresión.
La escultura es representativa del estilo de Savage, que solía trabajar figuras de tamaño cercano al natural, en bronce o, con mayor frecuencia por limitaciones económicas, en yeso policromado. En este caso, el acabado estaba pensado para imitar otros materiales más «nobles».
Fue precisamente esta obra la que le abrió la puerta a una beca para estudiar en París. Sin embargo, la oportunidad se frustró cuando se descubrió que la artista era negra y la ayuda fue retirada. Aun así, la pieza consolidó su prestigio y, ya en vida, fue considerada una de sus creaciones más exitosas.
Augusta Savage