
La lavandera
Conciencia de clase.
Honoré Daumier fue uno de los grandes pintores realistas del siglo XIX. Su visión de la clase trabajadora era algo prácticamente inédito en el arte y Daumier retrató como nadie hasta entonces la dura vida del proletariado francés, como por ejemplo esta lavandera que vemos en la imagen.
No sabemos bien cómo, pero el artista consigue transmitir el sufrimiento físico, mental y espiritual del trabajo agotador y precario. Aún así, vemos a una mujer fuerte y poderosa. Una figura monumental, una persona sólida que no descuida a sus hijos mientras vende su fuerza de trabajo y su valioso tiempo lavando en el río de sol a sol y transportando pesados fardos de ropa mojada. Seguramente también rezando para que su hija no siga sus pasos.
Se hace de noche y los últimos rayos de sol iluminan las fachadas de los edificios, que Daumier muestra apenas abocetados. Pero al pintor le interesan mucho más las dos figuras protagonistas, aunque las muestre a contraluz, sin dejar ver bien sus rasgos. Quizás representa a todo un colectivo, a toda una clase social muy consciente de lo que es, pese a estar difuminada o en penumbra.
Sólo con la silueta se percibe muy bien toda esa ternura, esfuerzo, dignidad y valentía. Esa mujer es una heroína y la pintura, un ejemplo de lo que es una obra maestra.
Honoré Daumier