
Verano
Nubes atadas al suelo.
Original lienzo de este artista inclasificable, que más que pintor era músico y murió a los treinta y cinco años en 1911 por «agotamiento mental». Y es que Čiurlionis no paraba de crear.
MKČ y su esposa Sofía eran pobres como ratas, pero al menos estaban juntos. Ella escribía y Čiurlionis pintaba y componía a todas horas. ¡A todas horas! En poco más de tres décadas de vida dejó aproximadamente 250 piezas musicales y 300 cuadros.
No eran sus pinturas de materiales lujosos precisamente, como bien podemos observar aquí. El músico/pintor se hacía con lienzos baratos y le aplicaba los pigmentos más económicos que se podía permitir, a veces bastante aguados para que dieran para más.
Pero a veces, como es sabido, la necesidad se convierte en virtud. Y Mikalojus Konstantinas Čiurlionis utiliza aquí esa «precariedad» para crear un paisaje evocador y original, con colinas, una pequeña casa y lo que parece un lago o un mar al fondo, como un verano soñado. Esa falta de materia casi favorece lo lírico.
Destacan sobre todo esos árboles altísimos, tan altos que se funden con las nubes del cielo. ¿O son quizás nubes atadas con cuerdas al suelo? Cualquier cosa parece posible en la pintura de este lituano ilustre.