

Atis - Amor
El Donatello más clasicista.
Nos encontramos ante una escultura, cuando menos, extraña. Una figura, un personaje pequeño, que apenas pasa del metro de altura pero ha provocado varios quebraderos de cabeza a los historiadores de arte tratando de comprender su significado.
La obra se encuentra actualmente en el Museo del Bargello, en la sala dedicada al genial Donatello, pero antes de entrar en el museo, se encontraba en casa de la familia Doni, primer factor desconcertante, ya que esta familia, en la época en la que se ejecutó la escultura, no tenía suficiente dinero como para pagar una obra de bronce así, y menos de Donatello. La cronología no encaja, porque la fortuna de los Doni se originó más tarde, en el siglo XVI. Lo más probable es que la compraran más tarde, y no que la encargaran. Quien fuera el solicitante de este encargo, sigue siendo un misterio.
Pasemos a lo emocionante, ¿qué simboliza esta escultura? Una figura tan pequeñita, con alas y esa expresión risueña nos recuerda sin remedio a Eros o Cupido, el dios del amor. Pero la vestimenta nos confunde: lleva una prenda frigia, un pantalón que deja literalmente el culo al aire, y este pantalón hace que lo relacionemos con otro personaje mitológico: Atis, un apuesto joven del que la diosa Cibeles estaba enamorada, pero el sentimiento de la diosa no era correspondido, y ella, furiosa, provocó que el muchacho enloqueciera y se castrara él mismo (otra historia mitológica tan dramática como siempre).
Hay muchos más elementos simbólicos muy detallados en la escultura: en el cinturón (evidentemente sólo con función decorativa en este caso, pues ya veis que el pantalón cae por debajo y deja todo a ojo del espectador) hay unas flores de opio, y sobre esto el famoso Erwin Panofsky planteó una hipótesis: que la escultura podía ser una reflexión de la muerte, por el sueño que provoca el opio, la idea de como el tiempo nos arrastra hasta ella sin remedio, sin escapatoria.
Los atributos no acaban aquí, esta simpática criatura lleva una sandalias aladas en la que vemos un rastro de dorado y pisa a una serpiente, lo que nos hace pensar en Hermes o Mercurio, el dios mensajero y también en el héroe Hércules.
Con los brazos en alto, parece que esté bailando, pero se cree que debía sostener unos dados como símbolo de incertidumbre acerca de lo que nos depara el destino.
Y para colmo tiene una pequeña cola, como si fuera un sátiro. ¿Qué clase de híbrido es este? Podría tratarse de cualquiera de estos personajes que os he mencionado, pero el dios del Amor y Atis son los dos más aceptados, de ahí su título. Sea como sea, el significado se nos escapa.
El gran artista siguió tan fielmente el modelo clásico en esta escultura, que hubo una época en la que creyeron que era etrusca, hasta que años más tarde se reivindicó la autoría de Donatello gracias en parte a nuestro amigo Vasari, que en sus Vidas ya mencionaba la obra.