
Ecce Homo de Madrid
¡Se busca! ¿Recompensa? Un Caravaggio.
Podemos debatir como si esta plataforma fuese un bar si creemos o no que la obra presente tiene la autoría del gran Michelangelo Merisi da Caravaggio. Sin embargo, no podemos dudar de que los estudios lo han afirmado. Con ustedes, el Ecce Homo, la obra perdida de Caravaggio.
Y sí, eso dice la obra: con ustedes, Cristo. Desangrando, apaleado y sacrificado para todos nosotros. El Ecce Homo como idea artística y religiosa nace del «he aquí el hombre». Por tanto, el supuesto Caravaggio propone seguir con la tradición mostrando al mesías sangrando —tradición también en el pintor— y con una corona de espinas, mostrando el dolor y la injusticia que todos conocemos. Acompañado de la figura principal, aparece el mítico lavador de manos, Poncio Pilatos (quién muestra a Jesucristo) y un soldado sujetando una capa de tono rojizo sobre los hombros de Jesús para burlarse de él como «rey de los judíos».
¿Qué tiene de especial este Caravaggio? ¿Por qué es una obra perdida?
La obra creemos que llegó a España es 1631 como propiedad de Juan de Lezcano, secretario de un virrey español. Llegó a las manos de Manuel Godoy quien —después de su cagada— cayó en desgracia. La figura de Caravaggio, durante aquel siglo XIX, era una figura apenas reconocida en la Historia de Arte y en un inventario de la Academia esta obra sin firma constaba como suya. El cuadro terminó en manos de la familia Pérez de Castro, donde pasó unos doscientos años disfrutando de una tranquila vida madrileña y, de paso, de un pequeño problema de identidad: nadie recordaba ya quién lo había pintado. Hasta que, en 2021, salió a subasta por unos humildes 1.500 euros, atribuido al círculo de José de Ribera. Pero el destino, que a veces tiene bastante sentido del humor, decidió que quizá no era un Ribera cualquiera, sino un «modesto» Caravaggio. El Gobierno español frenó la subasta y comenzó entonces el inesperado giro de guion.
Caravaggio