
El asesino amenazado
Untrue crime
Inmenso lienzo de Magritte. Es una de sus composiciones más grandes y también de las más dramáticas y efectistas, con un interior lleno de gente de alguna forma conectada entre sí.
Magritte ubica el cadáver de una mujer desnuda sobre un canapé rojo. Tiene sangre en la boca y su cuerpo es solo tapado por un pañuelo blanco sobre cuello. No soy experto forense, pero por la posición, parece que la mujer ha sido decapitada, y asumimos que quizás también violada.
Un galán de los años 20 escucha música tranquilamente en el gramófono, ajeno a la escena de violencia, así que probablemente sea él el asesino.
Pero parece que el asesino no se va a salir con la suya… Como en la peli de Fantômas, dos hombres lo esperan tras el marco de la puerta con una cachiporra y una red. Magritte era fan de la serie de novelas negras Fantômas y de hecho roba aquí un poco una escena de una de las exitosas adaptaciones cinematográficas estrenada en 1913.
«Le mort qui tue» (1913)
de Louis Feuillade.
Lo que no sabemos es quiénes son estos dos tipos vestidos como el típico hombre normal y corriente de Bruselas en los años 20… vestidos como Magritte, el señor más normal del mundo. Que hacía un arte bastante anormal…
Por cierto, la perspectiva lineal tan marcada nos lleva al fondo, donde hay una ventana con vistas a las montañas donde hay tres voyeurs observando la escena. Tampoco sabemos quienes son estos. Quizás sean espectadores como tú y como yo, pero desde otro lado del cuadro, en un universo paralelo.
René Magritte