
El Bosque Sagrado.
Arte forestal.
El Bosque Sagrado, amado de las Artes y las Musas es una pintura del maestro simbolista Pierre de Puvis Chavannes, que influyó decisivamente en las generaciones de artistas inmediatamente posteriores.
La obra viene a ser una alegoría de las Bellas Artes. Por ahí andan la Arquitectura, la Escultura y la Pintura (a sus pies podemos ver una paleta, un martillo para esculpir y un compás). Están como Dios las trajo al mundo frente a un pórtico clásico. Las acompañan las nueve musas: Polimnia (la retórica), Clío (la historia) y Calíope (la poesía épica, la ciencia y la filosofía). Melpómene (la canción y la tragedia) está sentada sobre un árbol y Urania (la astronomía) acostada a la orilla del río. Talía (la comedia y la poesía ligera) y Terpsícore (la danza) están debatiendo algo. Euterpe (la poesía lírica y la música) y Erato (de las canciones de amor) están volando.
Todo muy griego, muy clásico. Con túnicas, colores suaves y mucha serenidad. Todo muy bucólico, ambientado en este bosque sagrado que es en teoría de donde vienen las ideas creativas que tenemos a veces. Buenas o malas ¿a quién le importa? Lo importante es crear algo.
Ese lugar «sagrado» donde nace la creatividad es como un sueño. Un lugar «protector que crea una profunda paz de serena soledad e invita al espectador a imaginarse entrando en el paisaje y sumido en la ensoñación». [1]
Pierre Puvis de Chavannes