
Embarazada sentada con barriga verde
Poder crudo.
En marzo de 1910, Egon Schiele se pasa por el departamento de ginecología del hospital para realizar dibujos de recién nacidos y mujeres embarazadas.
El ginecólogo Erwin von Graff (1878–1952) le dio permiso para acceder a la clínica y el artista pudo trabajar en nuevos conceptos relacionados con el mundo de la medicina. El interés era recíproco: al parecer von Graff también sacó cosas en limpio de este análisis clínico-artístico. Arte y medicina estaban muy relacionados en esa Viena de los primeros años del XIX, donde proliferaban todo tipo de mad doctors.
Schiele dibujó, entre otras, a esta mujer embarazada que tiene el vientre verde, lo que ha dado mucho que hablar en cuanto a simbología. Desde luego la fertilidad es una de ellas, quizás la más obvia. Pero es sabido que Schiele hacía un uso extremadamente libre del color y que a veces simplemente atendía a razones estéticas o personales. Los expresionistas eran sobre todo una cosa: subjetivos.
Schiele usaba el color libremente, como también usaba sus típicas líneas angulosas. Unos trazos crudos, en bruto y poderosos, con los que construía sus figuras humanas desnudas flotando en el fondo neutro del papel.
En muchos de estos dibujos, las modelos parecen estar en trance. Muchas de ellas eran medicadas.
Egon Schiele