
Experimento con un pájaro en una bomba de aire
Ciencia y arte.
Dónde si no se podían unir arte y ciencia tan bien como en la llamada Era de la Ilustración.
El inglés Joseph Wright de Derby, ilustrado total, era tan amante de la ciencia como del arte y decidió aunar ambas cosas en varios de sus lienzos, incluida esta maravilla.
Wright quiso plasmar los nuevos descubrimientos de su época y divulgar —pictóricamente— un poco sobre esa cosa que se llama ciencia y que hace unos años se llamaba magia.
Aunque el experimento es un poco cruel con el pobre pájaro, que se está quedando sin oxígeno para ser observado por los curiosos naturalistas por de todo pelaje. Y no todos ven este experimento con buenos ojos, incluido el pájaro. Muchos están entristecidos, otros no pueden mirar, aunque varios miran con interés ese nuevo y revolucionario invento llamado bomba de vacío. Destaca sobre todo esa figura central que nos mira, invitándonos a participar en eso de la ciencia y el arte, dos de las mejores cosas creadas por y para el ser humano. Y aunque una parezca fría y lógica y la otra emocional, arte y ciencia vienen a ser dos caras de la misma moneda: la necesidad humana de comprender, interpretar o dar sentido a nuestra existencia.
La luz en los cuadros de este artista es esencial. Es la protagonista, la que estructura el cuadro y el tema principal.
Es una buena metáfora para la Ilustración. En ese Siglo de las Luces se buscó iluminar con ciencia lo que la religión había mantenido en penumbras durante años. Además, si antes los grandes formatos eran exclusivamente para pinturas históricas o mitológicas, artistas como Wright of Derby decidieron que la ciencia también merecía un lienzo enorme.
Joseph Wright of Derby