
Pandemonium
Los locos apoderándose del manicomio.
El Berlín durante la Gran Guerra es retratado por Grosz al más puro estilo Brueghel y Goya. No hay mejor forma de plasmar esa convulsa época donde se roza —una vez más— el enésimo colapso de la civilización.
Un mundo violento, abarrotado, distópico, apocalíptico… Así veía Grosz a la raza humana en esos años. Y lo que quedaba por venir en una Alemania dominada por masas irracionales caminando a paso de ganso hacia una nueva Edad Media… Los locos, una vez más, apoderándose del manicomio.
Como buen observador que era, este dibujo tiene mucho de realista. Quizás Berlín era así, Grosz simplemente lo exagera un poco. En sus propias palabras, pretendía crear un «estilo de dibujo duro como un cuchillo» y realizó una serie titulada Diarios Médicos, como retratando un desorden psiquiátrico colectivo.
Son como viñetas humorísticas, pero sin puta gracia.
Este Pandemonium pertenece a esta serie, y podemos observar a gente armada con pistolas, cuchillos y herramientas, saqueando edificios y vehículos, provocando incendios, peleándose entre ellos e incluso decapitando gente. Muchos de ellos se ríen: al fin pueden dar rienda suelta a su naturaleza violenta, pero todos están furiosos. Incluso dos perros se pelean por un brazo amputado.
El caos llega de vez en cuando a la civilización y las masas más descerebradas siempre buscan culpables rápidos y descargan su ira y su miedo, tan contagiosos. Los individuos se diluyen en la multitud, desapareciendo la responsabilidad personal.
Si observáis estos síntomas de una enfermedad social, llamad inmediatamente a un médico que pueda curar a esa sociedad enferma y administrad dos vacunas a todo el mundo: educación (ataca la ignorancia y la manipulación para detectar noticias falsas, desarmar discursos populistas y resistir la presión de grupo) y empatía (apenas existen enemigos entre tus vecinos. Desde luego no los que lo pasan peor. Mira más bien arriba, muy arriba).
George Grosz