
Tienda
Las vanguardias europeas en una pequeña tienda de pueblo.
Muchos preferirían el caos y la modernidad de las grandes metrópolis, pero Maside era fiel a su vida y a las escenas que formaban parte de su identidad y, por aquel entonces, de todos los gallegos. El día a día de aldeas, pueblos y ciudades, el transcurrir de mercados, ferias y negocios, no solo le brindaba un abanico de temas para su pintura. También le proporcionó su icono y el de otros «Renovadores» como Luís Seoane: la mujer como arquetipo, representante de la Galicia trabajadora.
En esta obra vemos un grupo de cuatro mujeres observando con atención una tela desplegada por la quinta mujer, la vendedora. Telas: un ritual de gestos, colores y texturas que Maside pintará en más de una ocasión. Pertenece a una serie realizada entre 1929 y 1934 en la que retrató diferentes tiendas. Maside había regresado en 1927 de París y allí se impregnó de las vanguardias europeas. ¿Y qué hizo al respecto? Emplearlas en un arte que representara la Galicia del momento. No podemos negar la extraordinaria mezcla de innovaciones: trazos negros y angulosos del expresionismo, unas manzanas más cezannianas que el propio Cézanne, geometrización de las formas en planos procedentes del cubismo, y unos colores extraordinariamente llamativos aprendidos del fauvismo. Si tenemos en cuenta que hasta la fecha se retrataban campesinos al estilo realista y romántico, podemos entender por qué obras como esta y artistas como Maside renovaron el arte gallego.
Por cierto, no podemos dejar pasar un importante dato de este colorido universo. Las telas, tanto las de los estantes como las que forman la ropa de las mujeres, están decoradas con patrones que proceden de las piezas populares. Esto crea un ritmo cromático que conduce nuestro ojo por todo el lienzo sin apenas darnos cuenta.
Carlos Maside