




Túneles de sol
Antropocentrismo de hormigón.
Utah, su desierto, una aislada llanura y cuatro enormes tubos de hormigón abandonados formando una «X». No, no se trata del inicio de un vertedero industrial ilegal, sino de una conjura minimalista de Nancy Holt con astrónomos, topógrafos, astrofísicos e ingenieros para hacer brotar del inhóspito lugar una de las experiencias más mágicas que el arte de la tierra ha conocido en suelo norteamericano.
Durante los solsticios de verano e invierno los cilindros, en estudiada alineación con el horizonte, se inundan perfectamente de luz con la salida y puesta del sol; el fenómeno lumínico no acaba ahí: cada uno de los elementos ha sido perforado, consiguiendo filtrar en su interior ciertas constelaciones que, sinuosas y poéticas, reptan durante las horas solares.
En esta escenografía onírica que hubiese flipado a Tanguy, Nancy nos introduce —literal— en los ciclos rotativos de la esfera celeste en un espacio a escala humana, remitiéndonos indefectiblemente al Uomo ad circulum de Leonardo da Vinci. La connotación de perfección atribuida a la forma circular durante el Renacimiento fomentó su idea como reflejo de un microcosmos ordenado e inserto en un universo, del cual, al ser humano se le suponía participe y centro.
Tal antropocentrismo de hormigón hubiese alarmado a aquellos primeros científicos modernos que con tanto ahínco humanista buscaron certezas astrológicas; aunque en este desorden cosmográfico es imposible: el cielo baja a la tierra, la noche quiere ser luz, las invisibilidades se dejan ver… un absoluto caos que revienta el tiempo y el espacio, conciliando sin embargo lo individual con lo universal.
Cincuenta años acaban de cumplir los Sun Tunnels, y a muchos más hemos de retroceder para esclarecer sus raíces clásicas y utópicas: échale un vistazo a las figuras de Marco Vipsanio Agripa y Étienne-Louis Boullée. Y como no hay pasado sin futuro, te invitamos a conocer la bellísima retórica de Tadao Andō para aceptar el brutalismo de luz y hormigón de Holt como la prefiguración Wild-West del arquitecto japonés.
Nancy Holt