
El desahucio
Mudanzas del libre mercado.
Harlem, años 30. Esta escena se repite a diario en el barrio. Durante la Gran Depresión, muchas familias son desahuciadas de sus hogares, sobre todo familias afroamericanas como la que vemos en la pintura. Debido a la segregación residencial, los negros tenían prohibido mudarse al Manhattan rico y los caseros (mayoritariamente blancos) aprovechaban para cobrar alquileres abusivos en el barrio de Harlem, por viviendas que a menudo estaban en condiciones inhabitables.
Cuando los inquilinos no podían pagar ese mes, los propietarios no tenían escrúpulos a la hora de dejar en la calle a niños e incluso utilizaban la fuerza bruta para ello. En este caso, el casero alza un bastón para que esos negros se vayan de ahí y pueda continuar su turbio negocio.
Jacob Lawrence, que era negro, pintó The Eviction cuando tenía diecisiete años. Había visto esta escena centenares de veces y como cronista del gueto que era, decidió denunciar estas prácticas con su arte, que puede parecer naif en esa primera etapa, pero no pierde un ápice de fuerza e intensidad emocional. Ya no solo capta el drama del momento, también se percibe la desintegración y la miseria del barrio provocada por una de las primeras crisis del capitalismo desbocado.
Lawrence formaba parte del llamado Renacimiento de Harlem, con su blues y su jazz, su panafricanismo y su perfecta unión de alta y baja cultura creada por y para negros, y consumida y fagocitada por blancos hasta hoy en día. No habría dinero en el barrio, pero desde luego efervescía la creatividad.
También comenzó en el barrio la conciencia de raza y de clase y se iniciaron luchas. Frente a la ola masiva de desahucios, los residentes de Harlem se organizaron por ejemplo con la Liga de Inquilinos de Harlem (Harlem Tenants League), exitosas huelgas de alquiler (Rent Strikes) o las llamadas «Rent Parties», un maravilloso fenómeno cultural donde se cobraba una minúscula entrada en las casas que se iban a desahuciar, se tocaba jazz y blues y se vendían soul food para recaudar fondos, generar dignidad y construir un refugio comunitario.
Jacob Lawrence