









Grabados en La Feuille
Un trabajo por la paz.
«¿Qué es más terrible que la guerra? ¿Hay cosas más idiotas y criminales que esto? ¿Cómo puede uno permanecer indiferente ante tal monstruosidad? […] El artista sólo puede (desgraciadamente) presenciar, contar o dibujar lo que oyó o vio. ¿No es mostrar los horrores de la guerra, en última instancia, un trabajo por la paz?»
Estas palabras de Frans Masereel de 1967 son la base del trabajo que el xilógrafo belga desarrolló durante los años de la Gran Guerra a través de sus publicaciones en la revista La Feuille. Así, y aunque el artista no toma parte activa en el conflicto, encauza su propia lucha personal en el movimiento pacifista de Ginebra y encabeza allí un frente de combate gráfico y dialéctico como si de otra trinchera se tratara. La mordacidad de su crítica es patente: ricos llenándose los bolsillos sobre los huesos de los caídos, cientos de cuerpos de soldados desconocidos, madres e hijos aterrorizados, las frenéticas huidas de la violencia…
Como cuenta María del Mar Díaz González [1] en este periodo de su etapa profesional, Masereel incorpora una viñeta diaria centrada en la actualidad, lo que le obliga a apurar al máximo los recursos formales. Los imponderables de esta creación cotidiana le fuerzan a comprimir el guión lo más posible y, dado que sólo dispone de unas horas para concebir la ilustración, compendia la resolución de la imagen al máximo. Con la ayuda del pincel, Masereel efectúa un trazo muy robusto que avala su soltura y rapidez de ejecución. Estos aguazos monócromos intensifican el valor de los negros densos del entintado con el fin de incrementar de este modo la emotividad de la viñeta.
Además, por si no quedara claro, el artista hace uso de textos de apoyo para explicitar el mensaje.
Volviendo a las palabras del inicio y respondiendo al artista, hay algo más terrible que la guerra y es olvidar sus estragos. Por ello la obra de Masereel y su latente compromiso con la paz resultan hoy una fuente de inspiración, de recuerdo, denuncia y (ojalá) de prevención eterna a seguir repitiendo los capítulos más oscuros de nuestra historia.