
Jesús burlado por los soldados
Cristo impresionista.
Los soldados romanos se burlan de Jesús. Como es el «Rey de los judíos», le visten un manto púrpura y lo coronan con espinas. El Ecce Homo es un motivo repetido hasta la extenuación a lo largo de la historia del arte, pero sin embargo, en manos de Manet resulta algo inédito.
El público del siglo XIX no estaba preparado para que le mostraran la escena de esta manera. Hay que tener en cuenta que en esos años, el arte religioso era casi un canon de reglas irrompibles. Manet, que siempre había apostado por otras temáticas, decidió romper unas cuantas al representar esta iconografía clásica e imperturbable.
Para empezar, lo humano y vulnerable que representa a Jesús. Esa violencia era inaudita hasta ahora. Después, la paleta. Manet no le tiene miedo a los contrastes cromáticos a la vez que da una oscuridad que no se veía desde hacía tiempo en la pintura. Es evidente la influencia de su idolatrado Velázquez en esta obra.
Crítica y público se burlaron de Manet como estos soldados se burlaron de Jesús. Los caricaturistas de los principales medios escritos de la época, que tenían en el pintor una auténtica mina de oro para dar de comer a sus hijos, tuvieron material para largo tiempo.
Sea o no ese el motivo, Manet no haría más pintura religiosa.
Edouard Manet