
Tio Paquete
Ensayo pictórico sobre la ceguera.
Más o menos en la época de las Pinturas Negras, Francisco de Goya realizó este retrato en primerísimo plano del Tío Paquete, un famoso guitarrista ciego de Madrid que se sentaba en las escaleras de la iglesia de San Felipe el Real y pedía unas monedas a quien pasara por ahí por oírle cantar y tocar la guitarra. Y se dice que lo hacía muy bien.
En esa época negra, una personalidad y un rostro como el de este músico debió fascinar a un Goya desatado en lo experimental, que no dudó en inmortalizarlo en un oscuro lienzo donde ese careto orondo emerge de la oscuridad del fondo casi como un monstruo grotesco. Esa distorsión extrema es típica de esa etapa oscura de Goya, pero aquí roza el Expresionismo que vendría casi un siglo después. El pintor era todo un adelantado, como bien sabemos en esta casa.
Goya construye aquí una cabeza redonda y muy sonriente (aunque bastante desdentada) que ocupa la práctica totalidad del lienzo y en la que queda muy clara la ceguera del retratado. Otra composición audaz de Goya, que además deja más suelta que nunca su pincelada y le carga al empaste como si estuviera encementando un tabique.